Popular Posts

Ciudad arena


Entonces la playa. La playa solitaria. Hago un fuego de náufrago destinado a los barcos negros de la noche que sé que no vendrán. Fuego centinela para avisar que estoy tirado en mitad de la noche con la soledad a cuestas en la cuesta de mis pensamientos. 

Entonces enciendo el leño en la playa vacía. Del fuego, señal inútil en la noche vana, emergen sombras que bailan en el crepitar del fuego esencial. Y me lamen la mano. Son sombras suaves, danzas anteriores. Y en un gesto inesperado del fuego salta una sombra hacia el lado oscuro de mi pensamiento, y emerge la silueta de la mujer y su danza (¿la muerte o el miedo?). 

La mujer con su danza talla en la arena ciudades y secretos, la danza talla pensamientos, laberintos. Todo tiende hacia el blanco, el sueño blanco del pañuelo en la despedida final frente al portal de la ciudad de arena. 

La noche se desvanece, el fuego, la mujer y su danza, la ciudad de arena. Solo queda el rugido del mar y una llave maestra en mi mano tendida pero no blanca. 

Tengo la llave pero me faltan todas las puertas. 

(Extracto del diario del magnetista, pag. 189)


Safe Creative #1110280395679

No comments:

Post a Comment